Sesión 2. Diversidad funcional en discapacidades y la edad: ¿Qué diversidades se pueden encontrar y cómo influyen en la evaluación?
La evaluación psicológica cuenta con un proceso por el cual se puede evaluar a personas desde diferentes diversidades funcionales independientemente de su discapacidad, edad o cultura. Para ello, es indispensable adaptar las evaluaciones a cada caso en particular. Se pueden dar diferentes escenarios según la necesidad de conocimiento sobre el paciente que vayamos a evaluar y la sensibilidad en consideración con su edad. Debemos de tener en cuenta también, los casos a los que nos enfrentamos pues no será la misma psicopatología en niños que en adolescentes o en personas mayores. Al igual que tampoco serán iguales los métodos y técnicas utilizadas para los pacientes con diferentes idiomas y culturas a las nuestras. Es imprescindible, ser cuidadosos con los errores, descuidos y efectos adversos que se puede dar en el diagnóstico de los pacientes. Es por ello que debemos de estar muy bien informados, para así, cometer los mínimos errores posibles (Reyes et al., 2018).
En esta sesión discutiremos el papel de la
edad, las diversidades funcionales (cultura, idioma, género...) y las
discapacidades (cognitivas, físicas y psicológicas) en las terapias para así
llegar a conocer en profundidad a todo tipo de pacientes.
Nosotros, los psicólogos, somos los
primeros en ponernos en marcha para seguir aprendiendo más sobre estas
cuestiones.
La terapia adaptada a la realidad
Dependiendo de la edad que se tenga se
tendrán una serie de habilidades cognitivas concretas por lo que tanto los
terapeutas como los tests psicológicos deben estar adaptados a estas
diferencias. Por un lado, los niños no tienen desarrollados las funciones
ejecutivas hasta que cumplen los siete años, lo mismo les ocurre con la
resolución de problemas complejos, que no se desarrolla hasta la adolescencia. También sabemos que la
capacidad de procesamiento de información es mucho más rápida y efectiva en los
adolescentes que en los niños. Por otro lado, se ha observado que los adultos sufren un declive en
algunas capacidades cognitivas comparadas con los adolescentes y los niños,
como por ejemplo la capacidad de almacenamiento de nueva información y ser
capaz de recuperarlo más tarde, también hay un procesamiento de la información
sensitiva más lenta (Reyes et al.,2018).
Debido a estos factores entre muchos otros
nos debemos adaptar como psicólogos a las diferentes necesidades dependiendo de
la edad. Para ello se han realizado una multitud de tests de diferentes tipos
dependiendo de la edad en la que se comprenda el paciente, por ejemplo, para
los adolescentes, algunas pruebas usadas para realizar tests de personalidad son
el Minnesota Multiphasic Personality Inventory-Adolescent/Restructured Form o
el Personality Assessment Inventory-Adolescent (Reyes
et al., 2018)). Por otro lado, para medir la ansiedad, depresión o
insomnio en los adultos se utiliza el de Edelstein (Edelstein et al. 2008).
Diferencias en las puntuaciones de test dependiendo de la edad (niños,
adultos y personas mayores)
La edad es un factor central de diversidad en el ámbito psicológico, sobre todo si hablamos de los ámbitos de evaluación. Además, es un desafío para la evaluación precisa de la personalidad y de la neuropsicología. Tras las evaluaciones psicológicas del paciente, se le derivará o no a ciertos tipos de terapias que necesitan saber la interacción del origen-cultural y del estado generacional (edad) en el que la persona se encuentra (Reyes et al., 2018).
Entre los adultos mayores, parece ser que
las enfermedades empiezan a interactuar más rápido debido a las influencias
donde la edad, sigue siendo un aspecto sobresaliente y vulnerable en la
adquisición de ciertas enfermedades mentales. Un ejemplo es la Depresión, donde
se ha dado que hay niveles más altos de esta en personas mayores que en niños
debido al aumento de la edad y las jubilaciones. Además, la soledad empieza a
hacer más eco, y con ella también el aumento de casos de las pérdidas de los
seres queridos (hermanos, parejas...) (Reyes
et al., 2018).
Al contrario, ocurre con otros trastornos
como puede ser el TDAH. Por ejemplo, este tipo de trastornos empiezan a hacerse
más notorios y tener puntuaciones más altas en los test infantiles que en los
adultos o personas mayores, ya que como bien sabemos, en edades más tempranas
se refleja un aumento de la actividad física y cognitiva en comparación con
edades más tardías.
Para ello, existen diferentes técnicas,
métodos y test correspondientes para diferentes criterios de edad y
especializados en enfermedades y trastornos diferentes (Reyes et al., 2018).
Influencia que hay en personas sordas, mudas o ciegas a la hora de ir al
psicólogo
Por otro lado, como psicólogos también
tenemos que tener en cuenta las discapacidades físicas como ser una persona
sorda, muda o ciega.
En el caso de las personas mudas que
buscan ayuda psicológica, hay dos maneras de realizar la terapia. En primer
lugar, el más adecuado es cuando el terapeuta es conocedor del lenguaje de
signos y puede comunicarse con el paciente mediante él. En segundo lugar, se
utiliza un intérprete durante la sesión para que el terapeuta y el paciente se
comuniquen entre sí, esta técnica no es tan favorable, ya que no genera la
misma intimidad y privacidad que podría proporcionar la otra opción. También
hay clínicas que se especializan en la atención a personas sordas y
sordo-ciegas con programas especiales e intérpretes para poder atenderlos de la
mejor y más eficaz manera posible, por ejemplo el gabinete de psicología y
salud de Montse Valls Giner (Milbradt et al., 2020).
Por otro lado, para las personas
dependiendo del especialista tendrá una técnica u otra, una de las técnicas que
se utilizan es comenzar la terapia con preguntas de si/no y señalarle que un
guiño es si, que cerrar la mano es no, que poner la mano sobre la mesa es si,
etc., de esta manera el terapeuta genera un vínculo de comunicación inicial.
Tras ello, el terapeuta le da a elegir al paciente una manera de expresarse, ya
sea escribiendo, con música, dibujando o incluso con juguetes o arena.
Para los niños con déficit de atención e
hiperactividad, de la misma manera que en el ambiente escolar se realizan
acomodaciones, también se pueden realizar en consulta. Algunas
adaptaciones que se pueden tener en cuenta para favorecer la comodidad del
paciente es dejar que se mueva por la sala mientras realizas la terapia o
realiza actividades, también se recomienda dividir los ejercicios que vayáis a
realizar en diferentes secciones para no agobiar al niño, y por otro lado,
se recomienda hacer pausas durante la terapia para no sobrecargar al
paciente (Ditzell, J., 2021).
Acomodaciones para pacientes con Síndrome de Down
El Síndrome de Down es una de las condiciones más comunes de discapacidad intelectual (Del Barrio, 2006). Sin embargo, no se han realizado suficientes investigaciones sobre el impacto de este en Psicoterapias individuales y familiares (Hodapp, 2007), aunque se ha destacado que estas últimas tienen un gran impacto en el desarrollo cognitivo, físico y psicológico de los niños con Síndrome de Down, además de una mejora de los niveles de estrés de los padres y hermanos del menor (Minuchin, 1974).
Una de las técnicas más utilizadas son el uso de animales, como por ejemplo los caballos, y por otro lado, la Canoterapia. La terapia asistida con canes es una terapia alternativa la cual consiste en la interacción de un terapeuta capacitado, un can correctamente adiestrado y una persona que requiera de ayuda profesional. Esta terapia estimula las áreas (cognitiva, psicomotora, psicosocial y emocional) porque aumenta la autonomía y la seguridad, con la finalidad de que en el futuro estas personas tengan mayores oportunidades de valerse por sí mismos. (Espinoza Valverde, 2018).
Ditzell, J., Yetman, D., (2021). ADHD Acommodations
Espinoza Valverde, Y. (2019). Beneficios de la
Canoterapia en niños con Síndrome de Down. Estudio realizado desde el Enfoque
Psicobiológico a cinco profesionales de la salud en la ciudad de quito en el
periodo febrero-julio 2018 (Bachelor's thesis, PUCE-Quito).
Miriam Milbradt, M., Rezende Gonçalves-Caneda, C.,
Peripolli, A. (2020). Atención al sordo en la perspectiva de psicólogos
clínicos: estudio de caso colectivo.
Reyes,
V. P., Krishnamurthy, R., & Puente, A. E. (2018). Age as Diversity in
Psychological Assessment. In Diversity-Sensitive Personality Assessment (pp.
203-219). Routledge.
Villasmil
Lecaro, A. M. (2017). Terapia Familiar Estructural y la
influencia en el estrés parental en familias que tienen hijos con Síndrome de
Down (Bachelor's
thesis, Quito: USFQ, 2017).

Comentarios
Publicar un comentario