ENTRADA INDIVIDUAL REYES LÓPEZ: Incidiendo en la importancia del asunto multicultural en la ev. Psicológica, mediante el estudio de sus implicaciones en el test de Rorschach.
Incidiendo en la importancia del asunto multicultural en la ev. Psicológica, mediante el estudio de sus implicaciones en el test de Rorschach.
Tras el desarrollo de las tres sesiones de ABP de la asignatura de Introducción a la Evaluación Psicológica, se me despertaba un enorme interés por el asunto multicultural en relación a esta. La segunda de las sesiones de trabajo me incitó a indagar algo más sobre las implicaciones de la realidad multicultural en la personalidad de la población y en la incidencia de psicopatologías en distintas culturas y regiones del mundo. Sin duda, la charla TED comentada en la segunda de mis entradas individuales supuso un punto de inflexión en cuanto a que me reveló la enorme magnitud del asunto multicultural en este área de aplicación de nuestra profesión. A ella y a los artículos leídos a lo largo de la preparación esa segunda sesión se debe la elección de este tema para mi entrada final.
Para concretar la aplicación del asunto multicultural en alguna de las áreas de evaluación para este trabajo, me centré en el tema escogido por nuestro grupo para la tercera de las sesiones de ABP: la evaluación psicológica de la personalidad. En ella, nos hemos acercado a los distintos modelos de técnicas de evaluación que se emplean con este objetivo y, sin duda alguna, he quedado muy interesada por aprender más y mejor sobre las técnicas proyectivas de evaluación y su aplicación. De entre ellas, me resultó evidente que el test de Rorschach, con el empleo de una metodología diferente a las usadas hasta su aparición con el uso de imágenes abstractas, debía tener consideración, principalmente, de la equivalencia de los constructos que evalúa y en su interpretación en distintas culturas. De ahí que haya escogido el abordaje de la multiculturalidad en evaluación psicológica, en concreto, en un artículo sobre el test de Rorschach.
Ha sido una forma muy enriquecedora de englobar los conocimientos adquiridos a lo largo del semestre y de ganar mayor consciencia sobre la necesidad de considerar la multiculturalidad en la evaluación. A continuación, resumo alguna de las ideas que extraigo del artículo mencionado, el cual, al ser del año 2004, expone ciertas carencias de dicho test que a día de hoy se han superado en cierta medida, pero, sin duda alguna, no por completo. La necesidad de mayor investigación para la correcta validación de las técnicas de evaluación psicológica entre culturas sigue siendo de inminente importancia e, incluso, con el mundo globalizado en que vivimos diría, de inminente urgencia.
El elevado uso del Rorschach por psicólogos clínicos es evidente y, si bien comenzó siéndolo, como es lógico esperar, en EEUU donde se ideó inicialmente, multitud de estudios han confirmado que es una de las técnicas de evaluación más ampliamente empleadas por psicólogos en prácticamente todas las regiones del mundo. Al ser una herramienta tan usada, debe sin duda estar debidamente configurada y ser adecuadamente interpretados sus resultados en las situaciones de cualquier tipo de paciente y, por tanto, como ahora nos ocupa, en pacientes de toda índole cultural.
De hecho, a pesar de ser una de las técnicas de evaluación más empleadas a nivel mundial, ha existido controversia en cuanto a su uso clínico durante muchos años, por el asunto cultural y algunos otros. Es más, su validación cultural ha sido considerada y puesta en duda posteriormente, pues las primeras críticas surgían en torno a su bajo carácter psicométrico y la adecuación estadística y métrica de sus resultados.
Es interesante el apunte que el artículo leído realiza sobre la validez de un test: la validez no tiene que ser una característica general, sino que debe especificarse y perseguir lograrse para cada objetivo concreto de evaluación para el que esta se emplee. Por tanto, se deben adecuar las pruebas y buscar su mayor eficacia para el objetivo de evaluación que en concreto ocupe al psicólogo. E, igual que decimos que debe validarse para uno u otro objetivo de evaluación, pudiendo ser útil y válida para algunos de ellos y no para otros, abstraemos la idea de que debe validarse igualmente para una y otra etnia o cultura, pudiendo de la misma forma ser válida en unas y no en otras.
Como se ha dicho, la aplicación del test de Rorschach comenzó primero a extenderse y llevarse a cabo en América, de ahí que las primeras validaciones interculturales del test que se hicieron compararon su uso en población Americana de grupos étnicos minoritarios y no-americanos que por entonces vivían en aquella región. Así, se fue despertando el interés y la controversia sobre el asunto multicultural en evaluación psicológica mediante el empleo de esta técnica en concreto. Esto se evidenció con un primer esfuerzo de la APA por adecuar las técnicas de evaluación al contexto multicultural, incluyendo en su código ético multiples asuntos a tener en consideración sobre este tema.
Como se ha mencionado en la introducción, desde 2004 que ocurrió la publicación de este artículo ha habido bastantes avances en la adaptación cultural de las técnicas de evaluación, aunque aun queden brechas de conocimiento y se cometan bastantes sesgos en la práctica evaluativa en cuanto a este aspecto. Pero, por hacer alusión a parte de lo aprendido durante la tercera sesión de ABP, mencionamos los dos tipos de aproximaciones que se ha optado tomar para mejorar el abordaje multicultural en las técnicas de evaluación: por un lado, una aproximación ética, que consiste en únicamente incluir en las pruebas conceptos y constructos universalizables a todas las culturas; y, por otro, un enfoque émico, centrado en la generación de técnicas de evaluación específicas para cada cultura. Así, se pretenden ofrecer herramientas adaptadas a la globalidad cultural o, al menos, a cada cultura concreta de manera adecuada.
Y la realidad es que, aunque ahora abordamos en concreto el caso del test de Rorschach, la preocupación por el asunto cultural es generalizable a cualquier técnica evaluativa. Por tanto, las criticas y controversias que empezaron a aparecer en torno al Rorschach, especialmente por a su extendido uso, debían extenderse a otras pruebas y plantearse la adecuación en este sentido del resto de ellas. Aunque algunas puedan parecer más adecuadamente adaptadas a las distintas culturas, todas deben ponerse bajo punto de mira y verdaderamente plantearse su validez en dicho sentido
Es interesante contemplar como, en un principio, se consideraban simplemente diferencias étnicas, siendo la etnia un factor meramente influido por la división demográfica, pero hoy se sabe que la variabilidad cultural engloba muchas otras variables que influyen y suponen disparidades y que es necesario atender para realmente lograr una evaluación adaptada a una cultura en concreto. Así, por ejemplo, dentro de una misma etnia, puede haber diversas culturas minoritarias con distinto nivel de aculturación, un factor que varios estudios han revelado esencial a tener en cuenta. Este término hace referencia a la integración que una persona de una cultura minoritaria englobada dentro de otra mayoritaria realiza sobre las convicciones de su cultura propia y la mayoritaria en su población; de modo que pueda con naturalidad flexibilizar entre ambas para afrontar determinadas situaciones, o pueda sentirse absolutamente desligada de una u otra. Según el nivel de aculturación, una persona variará sus pensamientos, actitudes, la presión que siente que el entorno ejerce en ella, etc. Todas siendo variables potenciales de influir en un proceso de evaluación psicológica y que, por tanto, deben considerarse.
Y no solo la aculturación, sino que hay otros muchos factores que, incluso dentro de una pequeña cultura, pueden generar variabilidad y también deberían conocerse. Por ejemplo, pensemos en hombres y mujeres que, aun perteneciendo a la misma realidad cultural, pueden vivir realidades muy distintas debido a prejuicios ligados a su sexo en dicha cultura u otros asuntos. En definitiva, hay que atender más de cerca a todas las variables que influyen en la concepción cultural.
La necesidad de consideración de la multiculturalidad en la evaluación psicológica empezó a hacerse evidente hace años cuando comenzaron a ocurrir transiciones demográficas en los EEUU, pero se hace aún más evidente en la actualidad, donde la multiculutralidad reina la práctica totalidad del planeta. Tal consideración es un objetivo inminente y necesario de abordaje.
El test de Rorschach, en concreto, tuvo en cuenta desde un comienzo, y así puede leerse en su manual original, la variabilidad entre culturas, y supuso estar adecuadamente adaptado para identificar diferencias en personalidad entre personas de diferentes culturas y, a raíz de ellas, determinar qué psicopatologías eran más y menos esperables en cada una. No obstante, como en todo, surgieron y siguen surgiendo dudas y sesgos que hacen necesario continuar investigando y confirmar si verdaderamente esta validez es suficiente y veraz.
Además, claro está, el potencial que su propio creador achacó a esta prueba en cuanto a la consideración de la multiculturalidad y a la sensibilidad para detectar diferencias entre personas de distinta cultura, quedaba entrecomillada cuando se cuestionaba dicha validez para personas de procedencia y cultura distintas a en las que su ideador había podido comprobar dicha eficacia. Más allá de para Euro-americanos que vivieran en los EEUU, ¿se mantenía esta correcta consideración de los factores culturales y la validez de la técnica?
Una critica generalizada al test de Rorschach y otros proyectivos ha venido de parte de los defensores en unicidad de los test psicométricos, que consideran que estos proyectivos son específicos para una cultura concreta y difícilmente adaptables a situaciones multiculturales, por su subjetividad o nivel de abstracción. Además, se les ha achacado la interpretación culturalmente específica por parte de los evaluadores, es decir, desde sus propias convicciones e ideas culturales.
Los asuntos metodológicos centrales en cuanto a la adecuación del test de Rorschach en entornos multiculturales que se han contemplado han sido algunos como la equivalencia lingüística, la equivalencia en el escenario o situación de evaluación y sus instrucciones, la fiabilidad entre distintos evaluadores, etc. Algunos de ellos son compartidos con otras técnicas de evaluación. Gracias a la investigación y estudios realizados en poblaciones con esta prueba, se han realizado algunas recomendaciones para lograr un mejor ajuste de cada uno de estos factores. Comentaremos algunos a continuación.
En cuanto a la equivalencia lingüística, debemos primero decir que no solo es importante atender la correcta traducción entre distintos idiomas, sino también considerar los distintos usos que del mismo idioma se hacen en distintas culturas y comprobar que estén correctamente adaptadas las pruebas en este sentido.
Se han usado distintas técnicas para lograr la equivalencia lingüística como la “back translation”, que consiste en traducir una técnica a otro idioma que no sea el original y, a raíz de esa traducción, volver a traducirse por otra persona de nuevo al idioma original; para luego ver la correspondencia. De nuevo, la adaptación lingüística no es un asunto en consideración solo para el test de Rorschach, sino para muchas otras técnicas de evaluación.
Con respecto al setting o escenario de evaluación, mantener un estilo de interacción culturalmente apropiado es necesario y un asunto critico en el establecimiento del rapport, y puede influir en variables de la técnica como la frecuencia de las respuestas dadas por parte del evaluado o su postura ante la evaluación. Y, si bien es cierto que la importancia de este factor es esencial en un test como el de Rorschach que incluye un alto nivel de interacción con el evaluador, también deben considerarlo los tests de autorregistro rellenados por el propio evaluado, pues estos últimos incluyen muchas instrucciones escritas cuyo enfoque y lenguaje deben estar culturalmente bien adaptados a los distintos casos.
Con respecto a la fiabilidad entre evaluadores, es esencial otorgar una buena y similar formación a los mismos para la aplicación de cada prueba de evaluación, así como para su interpretación y el feedback que se le da a los pacientes tras ella. Si esto no se tiene en cuenta, podemos encontrarnos resultados incoherentes entre aplicaciones que se le den a una misma herramienta por parte de diferentes psicólogos en distintos momentos y regiones o culturas.
Por otro lado, el hecho de que existan normas diferentes para la utilización de este y otros tests entre las distintas culturas, aunque aún hoy día no se ha logrado para muchas de ellas en el caso del test de Rorschach, es gracias a la aplicación del mismo en amplias muestras de poblaciones de distintas regiones del mundo, y su posterior comparación. Así, se han logrado encontrar diferencias en algunas variables del test de Rorschach y en las respuestas que determinan la existencia o no de distintas psicopatologías en las distintas culturas. No obstante, como ya se ha dicho, se requiere más investigación en este sentido y la consideración de mayor número de culturas.
Además, entenderemos que no debe permitirse que haya una subestimación de la prevalencia de una psicopatología en una cultura por el hecho de que los instrumentos de evaluación no estén correctamente validados para la misma, que los evaluadores los efectúen de manera diferente a como lo hacen en otras culturas o que los criterios diagnósticos no sean equivalentes entre ellas. Este es otro punto que denota la importancia del conocimiento de cerca de cada una de las realidades culturales: debe conseguirse para lograr un correcto diagnóstico y conocimiento de la psicopatología en cada población.
Por último, por supuesto, comprenderemos que una de las principales razones de los sesgos en la aplicación de las técnicas de evaluación en las distintas culturas radica en la equivalencia de los constructos que se están midiendo en cada caso para las diversas culturas. Debe comprobarse debidamente que estos constructos sean realmente medidas equivalentes para todas ellas o, de no ser así, adaptarlos según proceda. Un ejemplo claro con respecto a los constructos evaluados por el test de Rorschach en este sentido es la dicotomía introversion-extroversión. ¿No es evidente que estos conceptos no serán igualmente comprendidos entre las distintas culturas, ni tendrán el mismo significado en unas u otras?
Podemos concluir este trabajo con la idea de que la validación de las técnicas de evaluación para las distintas culturas es un aspecto esencial, pues su ausencia no solo ha llevado en la historia de la psicología y de las personas a subestimaciones de psicopatologías y a errores en la interpretación de sus realidades personales psicológicas, sino que ha generado cierta incertidumbre en los propios profesionales de la psicología sobre la eficacia de las herramientas que utilizan. Nos hemos querido centrar en el test de Rorschach porque es una técnica que, desde sus comienzos, y así lo revela su manual original, ha considerado la existencia de diferencias relevantes y a tener en consideración entre personas de diferentes culturas, aunque ha quedado esclarecida la necesidad de mayor investigación en este aspecto para realmente lograr una evaluación psicológica eficaz en el rico mundo cultural que nos envuelve.
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